Diario de traducción

Cuaderno de campo

Archivo para la etiqueta “traducción literaria”

La mujer que amó a Jules y a Jim

Portada de Helen Hessel, la mujer que amó a Jules y a JimMe ha llamado un señor de Barcelona al que no conozco de nada para felicitarme por la decisión de traducir un libro, este (aunque según la web de la editorial, el libro también se ha traducido solo).

Le he explicado que yo esa decisión me la encuentro hecha, vamos, que yo traduzco casi lo que me mandan, pero no ha parecido darle importancia. Para él soy «su» intermediario personal entre un libro que tenía muchas ganas de leer, pero le resultaba inaccesible, y el objeto que tiene en su biblioteca.

Fue una traducción curiosa, pasé unos meses en compañía de tres personas que en cierta forma conocía ya, tanto por el cine como por lecturas anteriores o por la presencia en los medios de comunicación del hijo de Helen Hessel. Me dio una perspectiva completamente diferente de la que tenía a través de Jeanne Moreau y sus compinches de una historia mucho más rica,  sórdida, interesante y complicada de lo que hace pensar la película. Entiendo que el libro se convierta también en un objeto de culto para los que siguen (o seguimos) colgados de una película y una historia que han marcado muchas adolescencias. Como resultado de esta convivencia, mi sistema de identificaciones con los integrantes del trío cambió de forma radical.

Me gustó reencontrarme con los protagonistas de la diáspora alemana, cuya vida había seguido en libros de o sobre la familia Mann, Aldous Huxley, Salka Viertel (de historia curiosamente parecida, aunque en otro continente), Walter Benjamin o Sybille Bedford. El relato de la muerte de Franz Hessel (el Jim de la película) es muy difícil de olvidar. Conservo de la traducción un puñado de fotos de Sanary-sur-Mer en los años treinta y cuarenta que me costó localizar, pero me resultaron muy útiles.

Disfruté traduciendo la biografía de dos traductores, pues tanto Franz como Helen Hessel, políglotas de la vieja escuela en la Europa de su época, ejercieron esa profesión, y no precisamente como mal menor. De la larga lista de traducciones de Franz Hessel podemos destacar la que hizo al alemán, con Walter Benjamin, de A la recherche du temps perdu.

En cuanto a Helen Hessel:

Su segunda traducción, en 1959, es la escandalosa Lolita de Nabokov, escrita en inglés, que traduce para la editorial Rowohlt. No estaban demasiado convencidos de la oportunidad de entregar este texto a una «anciana» de más de 70 años, pero la anciana en cuestión hizo entender a los editores que sobre cuestiones de deseo, sexo y amor, era realmente una experta. Helen tardó dos años en traducir el libro, trabajó mucho en él y no le pareció nada bien que el editor intentara incluir algunas correcciones. Era su traducción, su trabajo, su reflexión y la defendió con uñas y dientes. (pág. 261).

Nada nuevo bajo el sol…

Anuncios

yiddish

Sigo preparando material para D’un pays sans amour.

Estoy mirando todas las opciones que tengo para escribir la palabra del título, pues es una palabra clave que marcará el tono de toda la traducción.

En el DRAE no aparece, ni con esta ortografía ni con ninguna otra.

El DPD dice:

yidis. Adaptación gráfica propuesta para la voz inglesa yiddish —adaptada, a su vez, del adjetivo alemán jüdisch (‘judío’)—, que designa el dialecto altoalemán hablado por los judíos originarios de la Europa central y oriental, que se escribe en caracteres hebreos: «El yidis es el idioma que hablaron los judíos» (Moreno Lenguas [Esp. 1990] 32). Deben evitarse grafías híbridas como Marca de incorrección.yidish o Marca de incorrección.yídish, que no son ni inglesas ni españolas.

Fundéu tiene también una entrada yidis.

Este artículo de Jaime Marominsky defiende la opción ídish como la transliteración más correcta en castellano.

En este mismo artículo, se cita una correspondencia mantenida con la RAE en la que esta institución comunica su intención de incluir en próximas ediciones esta voz ídish

En una de las comunicaciones se dice que “En relación con esta voz [yidis] el Instituto de Lexicografía y el equipo de redacción del Diccionario Panhispánico de Dudas están examinando con sumo cuidado este problema”. La otra informa que “La Real Academia Española está preparando la 23ª. edición del Diccionario de la lengua, en cuyo texto es su intención que aparezca el término ídish y sus variantes formales”. Así, por primera vez la palabra que designa el idioma de los judíos asquenazíes figurará en el Diccionario oficial del español (DRAE), cuya edición inaugural data de mediados del siglo XVIII.

En el Club de Traductores Literarios de Buenos Aires se publicó otro artículo de Marietta Gargatagli que también apunta a la voz ídish, como la más acorde con la pronunciación de la palabra en Argentina. Por un lado, es interesante, porque en Argentina la presencia judía es infinitamente más importante que en España (y en el español de España). Por otro lado, no creo que en España se identifique fácilmente ídish con yiddish.

El CREA aporta 35 ocurrencias de yiddish en 14 documentos, 13 pertenecientes al español de España y el último (con 10 ocurrencias) de Alejandro Jodorowsky, que es chileno. No hay ninguna con yidis o con ídish.

Wikipedia aporta una cuarta opción: yídico, que presenta 111 resultados en Google Libros, la mayor parte de los cuales proceden de libros sobre el judaísmo.

Creo que me voy a inclinar por yiddish, en cursiva. Razones:

  1. Es probable que yidis se imponga algún día, pero de momento no pasa de la categoría de intento. Creo que una novela no es el mejor lugar para intentar acelerar las cosas. Quizá un artículo académico sí lo sea.
  2. Una traducción es un viaje al extranjero. Nunca me he sentido demasiado inclinada a españolizar a ultranza. A mí como lectora me gusta encontrar en las traducciones el sabor y el olor del idioma original.
  3. La opción ídish, que probablemente sea la más correcta a largo plazo, tiene el mismo problema que yidis: es muy pronto, quizá más adelante me animaría a usarla, pero ahora me parece prematuro.
  4. Me da la sensación que el resultado del round entre ídish y yidis no está claro, con lo que es posible que yidis desaparezca arrastrado por una transliteración más correcta.

No obstante, sigo dejando abierta la cuestión, a la espera de más datos. También quiero analizar más despacio la opción yídico.

El planeta de los sabios

Portada de El planeta de los sabios

Parece que me están llegando todos los libros juntos…

Este lo traduje el año pasado y me reí muchísimo, aunque me costó bastante superar la óptica franco-francesa del planteamiento. Y es que hay libros tan centrados en una cultura que es muy difícil pasarlos a otra.

También me costó mucho reorganizar los juegos de palabras y los chistes, muy localistas. A veces tenía que tomar los dibujos, abstraerme de los diálogos e inventarme una historia completamente diferente que casara con las imágenes y al tiempo con la idea que se quería transmitir. No siempre era fácil, porque las imágenes también presentaban una realidad muy francesa. Por ejemplo, ¿vosotros diríais que este señor y este señor se parecen? Espero que lo suficiente, porque he hecho pasar al primero por el segundo…

He traducido muchos textos de filosofía, pero era mi primera experiencia con un cómic y he disfrutado una barbaridad. Los textos divulgativos de Charles Pépin que acompañaban a las historietas me parecieron muy buenos.

Más información, aquí: http://www.librosaguilar.com/es/libro/el-planeta-de-los-sabios/ (observaréis que, de acuerdo con la web de la editorial, el libro se ha traducido solo…)

Edito: como se puede ver en la página, la editorial ha rectificado. En mi caso, por lo menos, porque el resto de los libros sigue sin traductor. ¡Qué difíciles hacen cosas que podrían ser sencillísimas!

Nube de palabras

Antes de empezar un libro, para tener una idea global de su tono, me gusta crear una nube de palabras. Me ayuda a orientar la investigación, a encontrar el tono. Me quedo un rato largo mirando, siempre se me ocurren cosas interesantes.

Aquí está la nube de palabras de D’un pays sans amour, una vez retirados algunos términos menos significativos y los nombres de los personajes. Está hecha con Wordle.

Wordle

Nada más verla se puede apreciar claramente cuál es el mundo en el que se mueve la historia. También encontramos en un lugar preferente, arriba a la derecha, en marrón claro, la palabra yiddish, sobre la que tendré que tomar rápidamente una decisión…

Cuando termine, haré otra nube de palabras con el español, para ver si el tono es el mismo.

D’un pays sans amour

Estoy empezando a trabajar en este libro. Trata sobre el destino del yidis (¿yiddish? ¿ídish?).

Más información, aquí: http://www.grasset.fr/automne_romanesque_2011/rozier.html

Navegador de artículos