Diario de traducción

Cuaderno de campo

La lengua de los derechos

Yo he tenido ideas nuevas:: ha habido necesidad por tanto de encontrar nuevas palabras o de dar a las antiguas nuevas significaciones.

Montesquieu, De l’esprit des Lois, «Avertissement de l’auteur», de la edición de 1757

LA LENGUA DE LOS DERECHOSLa lengua de los derechos, de Eduardo García de Enterría, está elaborada a partir del discurso de ingreso del autor en la Real Academia de la Lengua Española. Tiene como segundo título La formación del derecho público europeo tras la Revolución Francesa..

Analiza cómo un cambio de paradigma en las relaciones jurídicas entre los ciudadanos se acompañará inevitablemente con un cambio lingüístico, Veremos paso por paso cómo el huracán que se llevó por delante los sistemas políticos del Antiguo Régimen, tanto en Estados Unidos como en Francia, tuvo que suponer necesariamente una nueva forma de nombrar las cosas. Y cómo esta forma quedó fijada a través de los textos que marcarían las nuevas reglas del juego: las declaraciones de derechos y el nuevo código penal en el que se basan los actuales códigos penales español y francés, pasando así de lo descriptivo a lo preceptivo.

A pesar de que tiene un componente jurídico importante, es un libro que se lee muy fácilmente sin conocimientos previos.

Termina con un pequeño apéndice sobre «La lengua de los derechos en España», en la que rinde homenaje a los hombres que trajeron a casa la lengua de los derechos que, en su mayor parte, además de políticos, eran hombres de la palabra: Jovellanos, Lardizábal, Alcalá Galiano, Pacheco…

Es muy emocionante para un profesional del lenguaje ver cómo se plasma la relación entre lengua y realidad tangible cuando un grupo de gente que trabajaba en sentar las bases de una nueva sociedad de los derechos tuvo que empezar por las palabras con las que nombrarlos.

Y es que una revolución es también una revolución de las palabras.

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