Diario de traducción

Cuaderno de campo

La pureza de la lengua

La idea de la selección natural no se puede aplicar a las lenguas. No hay nada intrínsecamente mejor en las lenguas dominantes, las que sobreviven en detrimento de las más débiles. La dinámica de las lenguas vehiculares confirma no obstante la idea de que las especies híbridas son las más resistentes. Las grandes lenguas vehiculares están muy expuestas al mestizaje, producen pidgines con facilidad, es decir, idiomas de comunicación, híbridos, simplificados, estrictamente utilitarios y desprovistos de locutores nativos. Lo más interesante es que las grandes lenguas vehiculares ya suelen ser mestizas antes de asumir esta función. Es el caso del inglés y del suajili. El inglés procede de un dialecto germánico con aportaciones románicas importantes; actualmente es el primer idioma vehicular del mundo y lo hablan más locutores no nativos que nativos. El suajili es un idioma bantú reforzado con aproximadamente un treinta por ciento de préstamos del árabe, así como del inglés y del alemán; actualmente es una de las grandes lenguas vehiculares de África, hablada desde Kenia hasta Mozambique. Uno y otro idioma están generando ahora mismo variedades pìdginizadas, es decir, nuevos mestizajes.

Marina Yaguello, Catalogue des idées reçues sur la langue, París, Seuil 1988, pág. 58 (la traducción es mía).

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