Diario de traducción

Cuaderno de campo

Comprender y hablar

El problema de la cultura europea del futuro no está sin duda en el triunfo del poliglotismo total (quien supiera hablar todas las lenguas sería como el Funes el Memorioso de Borges, con la mente ocupada por infinitas imágenes), sino en una comunidad de personas que puedan captar el espíritu, el perfume, la atmósfera de un habla distinta. Una Europa de políglotas no es una Europa de personas que hablan con facilidad muchas lenguas, sino, en el mejor de los casos, de personas que pueden encontrarse hablando cada uno su propia lengua y entendiendo la del otro, que no sabrían hablar de manera fluida, pero que al entenderla, aunque fuera con dificultades, entenderían el «genio», el universo cultural que cada uno expresa cuando habla la lengua de sus antepasados y de su propia tradición.

Umberto Eco, La búsqueda de la lengua perfecta, traducción de María Pons, Barcelona, Crítica, 1993.

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4 pensamientos en “Comprender y hablar

  1. Gustavo A. Silva en dijo:

    Viajando en tren de Venecia a Ginebra, alguna vez coincidimos, sentados en estos asientos dobles enfrentados, personas de distintas nacionalidades. Entablamos una conversación animada en italiano, francés e inglés (y un poquito de castellano) sin que ninguno supiera hablar bien más que una de estas lenguas.

    • aliciamartorell en dijo:

      Hola, Gustavo.

      Leí esta cita de Eco hace ya muchos años y nunca se me ha ido de la cabeza, aunque aparentemente sea la “antitraducción”. Creo que cualquier reflexión sobre el papel de los idiomas en la comunicación debería empezar por aquí.

  2. Carlos Valdecantos en dijo:

    Entonces, lo esencial de la cultura europea deberá trascender las lenguas para ser una posición intelectual y afectiva, capaz de ponerse en situación acogedora y comprensiva. Una cultura capaz de generar una atmósfera de concordia y entendimiento. Demasiado lejos de los insoportables nacionalismos de todo tipo (lingüísticos, económicos, etc., mucho más instalados en la clase política que en la gente, que tiende a comportarse como refleja el comentario anterior) que nos abruman y acabarán por hundirnos.