Diario de traducción

Cuaderno de campo

Traducción y diversidad

La Torre de Babel se alzó (mientras lo hizo) como prueba de nuestra creencia en la unidad del universo. De acuerdo con el relato bíblico, a la sombra creciente de Babel la humanidad habitaba un mundo carente de fronteras lingüísticas, creyendo tener tanto derecho al cielo como a la tierra. La Biblioteca de Alejandría se alzó (sobre un terreno más firme quizá que el de la Torre de Babel) para demostrar lo contrario: que el universo poseía una asombrosa variedad y que esa variedad encerraba un orden secreto. La Torre reflejaba nuestra intuición acerca de una divinidad continua, única, monolingüe, cuyas palabras pronunciaban todos desde la tierra hasta el cielo; la Biblioteca reflejaba la creencia de que cada libro compuesto por estas palabras constituía un cosmos complejo que, en su singularidad, suponía toda la creación.

     Alberto Manguel, La biblioteca de noche, traducción de Carmen Criado, Madrid, Alianza Editorial, 2006, pp. 45-46.
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